lunes, 17 de julio de 2017

PACIENTEMENTE



He esperado pacientemente,
impaciente el músculo desquiciado
toca los cantos de mi pecho,
desesperados, mis pulmones
como globos que pierden aire
suman partículas casi extinguidas
a la sombra de mi espalda,
le buscan la sonrisa 
a mi exhalación perdida.

He contado pacientemente
los segundos de mis penas
¡Qué manera de destruir 
los castillos atribulados, las euforias
de mis abruptas manías!
Un mar de lágrimas se evapora
frente a una palabra, una sonrisa.

He buscado pacientemente
tras el ojo de la cerradura
la dicha, que a mis espaldas tocaba,
mis talones había pisado,
el ruedo de mi vestido, enredado,
en su diabólico coqueteo,
que de demonios no estaba enterada
y de miedos, solo a perderlos.

Pacientemente he encontrado
en el estruendo de mi cabeza
una voz entre millones
intrincada, enmarañada,
la he salvado de mis confusiones,
embelesada, la he escuchado
y, sorprendida, he descubierto
que esa voz no es de mi testa,
vive alimentada de emociones
en los poros de mis huesos.

•Rosario Vercelli Scharff •


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