jueves, 20 de julio de 2017
REGRESIONES
No nací para que mi sonrisa
alegría solo mostrara,
que a veces, desganada,
de filigrana, un mohín
en mi boca circunda.
Tristes, mis madrugadas,
descalza, me guiaron por calles
hasta desplomar
mis carnes en cualquier vereda
a recorrer mis horas de hastío
con el pensamiento dormido
y mis ojeras, cuales pozos secos
esperando llovieran el diluvio
atrapado entre mis párpados.
Yo nací de la abstracción, del silencio
y del accidente, de la furia
y, tal vez, de la mansedumbre.
¿Qué hago aquí
con escueta información
y el entendimiento sordo?
No me llegaron los rumores a tiempo,
caí en un espacio primitivo,
roído de memoria,
atiborrado de rostros exangües;
ser gentil no es para cobardes,
qué me importan
los soldados de la Parca
si tengo lanzas bajo mi lecho
y mil espejos donde mi rostro cambia.
Ya no me asustan los mañanas,
los ayeres, experiencia me obsequiaron
y algo que siempre aparece
en mis sueños,
infinitas posibilidades.
•Rosario Vercelli Scharff •
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INMORTALES
Son los dioses despreciados los que, encaramados en su nube, nos gritan conceptos del amor desfasados, marchito...

bella
ResponderBorrarGracias, Alberto. Qué gentil.
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