domingo, 29 de octubre de 2017

DELIRIOS



¡Ey! 
piérdete, sin perderme de vista.

¿Que no ves que mis palabras
han colisionado 
antes de salir de mi boca?

Desaparece de mis ataques
de lucidez perdida
y vuelve a mis fuegos,
trae azules mariposas
para liberarlas.

No culpes 
a las paredes acolchadas
dentro de mi cráneo,
ellas protegen mis pensamientos 
de los martillazos invasores,
de la violencia rauda
con que me deslumbran
las sentencias, los deseos
y perversiones.

No me busques 
en la ausencia de la risa,
allí solo cabe un espectro 
sin sabiduría,
una nada volátil,
sí, espera...

Soy de fiar;
tu secreto descansa en la piel
de tulipanes congelados,
en mis muñecas mordisqueadas,
en la protuberancia lánguida
que es ahora
la yugular en mi cuello.

El miedo es una sombra
cabalgando en mis oscuridades,
frenando en vano 
en las colinas 
donde apenas llega la luz. 

Ven,
delírame con la luna
entre tus manos.

Descuida, 
callaré por dos segundos,
usaré mi lengua 
para humedecer mis labios.

Acércate,
lluéveme los cabellos
con el perfume del Éter.

Por favor,
no me pierdas de vista,
hay lava a punto de caer 
en mis ojos;
me dejaré abrasar
sin ningún parpadeo.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetividad

domingo, 22 de octubre de 2017

MI LABERINTO



Más de un centenar de herramientas a la mano, aquí, en mi caja de cartón, el receptáculo de mis huesos unidos con goznes oxidados a mis músculos estriados, a mi flácido tegumento. Con ellas construyo un nuevo mundo para mis sesos cada día. Quién sabe cómo despertaré mañana o si es que logré dormir anoche. Eso ya no me mueve, ni me conmueve, no me incumbe más. Soy el Minotauro en su laberinto, este es mi hogar.

Pregúntenme si me pierdo, si me busco y me logro encontrar. He cavado pasadizos secretos para hacer dormir a mis neuronas, ellas merecen descanso, alejado del caos. Merecen lo que mi cuerpo, moldeado de órganos malfuncionantes (¿existe esta palabra?) le niegan.

Aquí están prohibidos los calendarios o los días por semana. Todo es un conglomerado anacrónico. No hay espejos que me ayuden a identificar mi edad. Una ventaja que me permite hacer y deshacer sin importar cuán inmadura o adelantada al tiempo puedo estar.

Lo mejor es mi altar, mi trono, mi endeble soporte ubicado al lado de esa ventana. Paredes pueden faltar, pero jamás, ventanas. La condescendencia de éstas me revela del otro lado, una guadaña reluciente, con su propietaria, la dama desdentada de la eterna espera. Su rostro denota un cansancio notorio. Ya no me habla, no me tiende más trampas. Ella no sabe que soy un ser sin tiempo y que sus marcas, casi por completo, se han borrado de mi piel.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsInsoportableSubjetividad

Lima, Panamericana Norte
(Invierno, 2016).

viernes, 20 de octubre de 2017

REFLEJOS



Las nervaduras de las hojas
al contacto con mis manos
emulan el torrente de tu sangre
en tus brazos, en tu cuello.

Es que me has dejado rebosante
de reflejos condicionados,
que hasta la primavera 
y la incandescencia de sus ocasos
se asemejan a la luz de tu mirar,
que me despierta tu aroma
cada vez que logro dormir
y tus pasos sobre la alfombra
son mi descoordinado palpitar.

Extraño esa perfecta pronunciación 
de tus consonantes contrapuestas 
a mi simplificado seseo,
que mi pabellón se engalana
al recibir tu voz
y mis lóbulos enrojecen
a la vez que te escucho.

Te imagino en la otra orilla
rodeado de ocres, rojos y terracotas
y mi mente vaga hacia el hayedo,
vuelvo a ver la cama de pétalos
y la bandada de pájaros curiosos.

Siento tu mano 
guiando mi enajenación
con la vista pegada
a nuestro cielo.

¿Qué es el tiempo?

No lo mediré  por momentos
privados de tu presencia.

Es una construcción 
de algún ente apresurado
por vivir,
de sesos aterrados 
por su inexorabilidad.

Nosotros lo hemos hecho propio,
tan propio que cada día
no es un día menos, 
es uno más,
más cerca,
más pleno,
más vívido,
tan real como nuestro encuentro.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetividad

domingo, 15 de octubre de 2017

MAL VIAJE



He salido del encierro tantas veces y mis ojos, tristes, han bajado las persianas porque ya no quiero ver la luz. He llegado hasta la esquina en que mi aliento va a mis espaldas. Entre mis dedos, un cigarrillo interminable. Una bocanada de humo más, no sé si entra o sale o tal vez, me eleva. De pronto, ya no me muevo; mis piernas pesan como rocas. Sin embargo, sigo. Las paredes de las casas hacen un barrido flanqueando mi falsa caminata. Ellas me avanzan, me andan. 

Los colores pierden su intensidad para calmar mi vista cansina y torpe. Al fondo, diviso una construcción pintoresca, rematada con diferentes estilos arquitectónicos. Sonrío con esa sonrisa estúpida de quien ha hecho una payasada alentada por una banda de estúpidos más. Ubico una de mis manos a mi costado, entre la cadera y la cintura. Y sigo flotando, empujada, halada, succionada hacia ese monumento de concreto: es una iglesia. Logro reconocerla por el campanario en lo alto. 

Y el espacio formado por mi brazo, el cual hace descansar mi mano a un costado de mi cuerpo, ya está ocupado. Alguien me acompaña a ese recinto al que no entro jamás porque no soporto el eco, porque no soporto la maraña que se forma en mi cabeza cuando por alguna razón, ajena a mi voluntad, me he visto sentada en la última fila, enumerando mis pensamientos, haciendo una lista de cosas que debo hacer y que he pospuesto, culpándome por hechos que niego haber cometido a gritos.

Suena una marcha que solo amé mientras era pequeña. Las casas y tiendas siguen corriendo en dirección contraria. Mis piernas ya no son rocas, son la arena de todas las playas del mundo juntas, son maquinaria pesada. El caballero que me lleva del brazo me arrebata el cigarrillo y lo pisotea. Me levanta sobre sus hombros y me devuelve a mi oscuridad. 

" Nos cazaremos  cuando despiertes de tu viaje" - me dice - (así: con "z").

No quiero despertar más...

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetvidad

jueves, 12 de octubre de 2017

LLAGAS Y POESÍA

"I will kill you when I grow up".
 Ro, six  years old.
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Eres el mundo que nunca acabo de conocer. No te temo, siempre espero más de ti, siempre espero introducir mi dedo en tu ojo, en la oscuridad. Porque soy más pequeña pero más fuerte. Porque llevo lustros sin dormir y un laberinto con salidas secretas en mi mente. No huyo, te confundo, juego con la falacia de tus deseos navideños, con tus huevos de pascua mal escondidos. Puedo encontrar hombres invisibles con los ojos cerrados y gritarle a un sordo que su silencio no es absoluto, que una voz en su cabeza le habla. Lo sé porque me vuelvo sorda cuando el planeta quiere explotar. Sin embargo, no estoy sola. 

Mis sábanas acarician mi espalda con tal ahínco que me producen llagas en los pensamientos. Mis piernas corren lejos de la angustia sin separarse de mis ingles. Y una concavidad en mi lecho se ha dividido en dos. Hay alguien aquí, conmigo. Tal vez es el ser que provoca mis caídas en la fase donde mis órbitas oculares enloquecen. Enloquecen. Enloquezco. Y agradezco. Mis mejillas están copadas de agradecimiento, que de quejas se arrugaron  y ahora debo maquillar esos surcos sempiternos. Marcas con principio y sin final -muy conveniente-. 

Las canciones de cuna son distorsiones de una nodriza agotada. Son mimos con miradas lejanas, con deseos insatisfechos,
son vibratos impresentables y brazos risueños suspendidos en tremor.

No voy farfullando soledades en cada despertar porque no despierto. Voy susurrando todos mis nombres en mis sueños. Soy invisible e invencible cuando hablo y camino dormida. Puedo ir desnuda y el reflejo índigo en sus miradas los abstrae. Puedo pisarlos o dejar que me aplasten. 
Les doy de comer el polvillo de mis huesos o se los soplo a sus tristemente inútiles ojos inertes.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetividad

lunes, 2 de octubre de 2017

NUBES DE HUMO



Las olas fosilizan mis pies,
me congelan, no deseo más.

El horizonte me llama
con un canto hipnótico, psicodélico,
arreboles en mis pupilas,
no quiero ver más
este mundo inmundo,
quiero mentirme
y perennizar una sonrisa gélida. 

Pregúntate si es alegría,
es conmiseración,
tal vez, sarcasmo
o mofa...total, sonrisa es.

Las imágenes registran
lo que los ojos quieren ver,
colores de ilusión,
palabras prosaicas,
nubes
que cortinas de humo
en realidad son.

Todo brilla aunque las luces
carezcan de intensidad.

Es una piedra preciosa
un brío alojado detrás del esternón.

¿Lo tengo? Lo tienes.

Lo he visto hoy
cuando bebías el café doble
mirando hacia un punto fijo
al cual no pertenezco. 

Tengo mis propios lugares,
mis cables de salvación,
tengo espacios sin tiempo
donde vuelo,
donde repto,
donde soy.

No digas conocerme,
no te conozco yo.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetividad

INVISIBLE



No me busco en la realidad,
ahí desaparezco, soy invisible,
me encuentro 
entre rincones marginales,
en lugares lejanos, 
leprosos de razonamiento,
donde hurgo en las llagas.

Busco ir más allá de la mitigación 
de simples dolores,
dolores de desgarros
y me encuentro con altares 
escuetos de respuestas,
brotes psicóticos maquillados
con más dolor, 
de gozosa congoja,
con mi rostro craquelado
donde cada grieta diminuta
sostiene la lucidez 
que mis pretensiones 
aspiran capturar.

Entiende mi soledad,
ella me proporciona brío,
me habita y llena 
los espacios olvidados 
y me obliga
a prestarles atención.

Olvidarlos es como perderme
en un bosque donde no me encuentro,
donde las luces llegan 
a través de los árboles,
mezquinas, armadas con sorpresas.

Y la falta de ruido
se asemeja a la paz
Y las venas en mis globos oculares
no son vasos sanguíneos,
son sanguijuelas portadoras
de mis secretos...

No te atrevas a mirarme
que desnudarás mi piel,
mis ansias y temores.
desnudarás lo que no escondo,
lo que es obvio
y la presbicia ha transmutado
en risas impostoras
de un payaso de circo,
de un circo de mala muerte
donde los acróbatas 
nos emocionan con sus actos
sin protección de redes...

Nos vuelven sus cómplices 
perplejos y ávidos,
ávidos de vida
o tal vez, de muerte.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetividad

INMORTALES

Son los dioses despreciados los que, encaramados en su nube, nos gritan conceptos del amor desfasados,                        marchito...