miércoles, 30 de agosto de 2017

HE SOÑADO

He soñado tanto y durante tanto tiempo el mismo sueño que, a menudo, veo a desconocidos restregarme en las narices mi nula capacidad para materializar mis películas mentales, con esa  facilidad que tienen algunos para trepar a la volada a un tren en marcha, o de adjudicarse quereres por conveniencia, o de subir usando cabezas como peldaños.
Me he desconocido como el extraño que ahora soy comparado con el que debía ser. Soy el camino que no elegí, soy los pseudo amigos que perdí, las relaciones que abandoné y las que me abandonaron. Soy el aprendizaje de mis decisiones erradas. Pero nunca seré el que pierde el tiempo preguntándose : "¿Y si hubiese...?" Seré el hombre que se inventa sueños nuevos cuando los suyos les han sido arrebatados. Y la vida siempre será suficiente para dejar huellas con mi propia sangre, aunque solo sean gotas, aunque mi vida sea corta, habrá alguien que se reconozca en mi cadáver.

Un N.N.

•Rosario Vercelli Scharff•
#InsoportableSubjetividad
#SafeCreative
Playa Chorrillos
Huacho-Perú

martes, 29 de agosto de 2017

EL ZUMBIDO DEL NAVÍO



Cuando la ventana adolece
de luciérnagas, hay murciélagos
que hurgan en los pliegues de mi cuello,
el temor seduce, estremece,
licúa la sangre, insomne improperio.

Filtra el agua mortecina, salada,
abrasiva resaca en mis pupilas,
la borrasca de palabras ha regurgitado
lo que no quise decir
como un ladrido segmentado,
casi un canto, un aullido doliente,
una historia novelada 
de aguas turbulentas, olas fieras.

Este mantra revolotea 
mi melena enredada,
es el zumbido del navío,
las calderas traen voces inaudibles,
mi corazón juega a razonar,
solo pide que despierten
miradas que no mienten,
brazos que no esclavicen,
solo pide lo imposible.

~Rosario Vercelli Scharff ~

lunes, 28 de agosto de 2017

TODO Y NADA



Tengo los ojos llenos del poema
escrito en el oliva de tu mirada,
tengo esa media curva de tu boca
antes del aleteo de tus pestañas,
tengo mis pies de puntitas
sobre los tuyos 
para alcanzar la gloria en ese beso.

Tengo la vellosidad de tus orejas
en un soplo y el concierto de Aranjuez
llorando en las cuerdas de tu guitarra,
tengo muchos cielos y un averno
en las yemas de tus dedos,
en el pálpito de tu labio inferior
y en la entonación retorcida y siseante 
con que pronuncias mi nombre.

Tengo un estremecimiento continuo
proveniente de tu verbo
que me convierte en hada,
tengo un vahído falaz y seductor
entretejido con intenciones níveas,
calculado con oscuras madrugadas.

¿Qué es lo que tengo?
Tengo todo y tengo nada;
tengo amor y me diste alas,
te di el secreto de los vientos;
pido al señor del Poniente
difumine los restos de mi temor
a las caídas en picada.

•Rosario Vercelli Scharff •

sábado, 26 de agosto de 2017

NO TE PIERDAS



Siempre te metes en problemas, quieres que todo sea como imaginas. La ensoñación ha deformado tu pensamiento desde que trepaste el muro que separa tus dos razones y descubriste, desde lo alto, lo ridículo que es estar en un solo lugar. Pero se regocija mi ser al saberte poco cuerda. No vengas a este lado donde la vida sigue un patrón de figuras y palabras monótonas, con su incesante redundancia de lo desagradable y de pésimo gusto, de lo nimio y de lo consabido, de rincones placebos y oscuridades sin brillo. Tampoco te quedes en ese averno dionisíaco por mucho tiempo. El placer tira de tus trenzas ahí. ¿Viste? Tira de ti. Te sientes libre pero en realidad eres jalada por un payaso sonriente. Disfrutas del lengüetazo hedonista porque asumes tu cuerpo, tus actos y tu consciencia como propietarios de tu libertad. No. Recuerda tus trenzas. Alguien tira de ellas. No permitas cadenas que te esclavicen a nada, ni siquiera al placer. Ese que te hace perder el control de tus pulsiones, ese que seduce con sensaciones efímeras.
Busca lo duradero. Toma la oscuridad de aquí y agrégale el brillo del otro lado. Y permanece arriba del muro. Desde ahí puedes ver en qué momento saltar a cualquiera de los dos bandos y untarte  de lo necesario. Y ama con lo mejor que tienes de los dos mundos, con las infinitas posibilidades latentes que posees para, simplemente, dar. 
Y aunque algunas veces te tardes mucho en despertar, nunca dejes de ser tú. No te pierdas.

~Rosario Vercelli Scharff ~

jueves, 24 de agosto de 2017

LLANTO GRANATE



¿Y si mis escritos ya no soportan tinta perfumada? ¿Si dejo de recurrir a tópicos en mis soliloquios y olvido la absurda pretensión de desenmascararme? ¿Si hurgo debajo de mis pies para agujerear la nube que me sostiene? ¿Si, finalmente, escucho el ruido cansino que acompaña la diatriba omitida de la boca del marginal?
Si todas mis vidas existieran las usaría amando lo que ahora amo, buscando lo que hoy busco. Solo cambiaría el orden de mis emociones. Me enojaría sonriendo y correría bajo la lluvia alegre mientras lloro. Ese llanto granate que brota de mis dedos y seca mis ojos. Y esa palabra que nunca pronuncio sin gritar, la convertiría en mantra hasta que mi garganta se lastime y quede una cicatriz, una huella endurecida. Insensibilidad bendita, no hay nudos opresores; mis palabras fluyen y el carraspeo las arroja en el papel. Aún permanecen millas que soportarán mis devaneos, mis escritos tristes e imperfectos, las ideas calladas, la bella maldad que a nadie hiere... aún.

•Rosario Vercelli Scharff •

Ex hacienda algodonera Rontoy
Huaura, Lima–Perú

NO SÉ CÓMO



La parquedad de los quejidos espera rezagada sobre las hojas secas. Devienen en crujidos, en aforismos que calan los sesos, confusas sentencias escritas en  ancestrales pentagramas recuperados. Es la nueva melodía, los desgarros de la guitarra, las cuerdas de mis tripas, la marcha de Mephisto, la piel de un cuadrúpedo sosteniendo maquetas el doble de tiempo. Un espacio silente que deja pasar un hilo satinado arropado con menta y miel. Una gota solitaria que contiene el espectro de luz y se evapora, tímida, bajo un rayo fulminante eyectado desde mi ojo. Es tan poco lo que visualizo en tu boca porque la mirada pierde cuando mis oídos despiertan, tirados por esa cadencia gutural suave, arrancada de las esquinas donde yace la dama roja.
Inspiro profundo.
No sé cómo describir tu voz...

•Rosario Vercelli Scharff•

miércoles, 23 de agosto de 2017

VIENTO NORTE



Escucho las salpicaduras 
erosionando lo impenetrable,
el calor trepando por la escarpadura
de mis vestidos,
ya no hay viento Norte
que me liquide,
debo perdir consuelo al río.

Me acarician sus aguas,
se afanan en diluir
este marasmo insoportable
y mis manos lo penetran
trémulas,
febriles,
agotadas
queriendo congelarse,
ansiando endurecer
el latido invasor de mis venas.

¿Qué ha sucedido después
de la embriaguez de un verso?
La secuela es mi turbante,
contiene el hálito,
calma el frío,
memoriza mi emoción herida,
me aguarda,
me acuna.

Me abrazo,no simulo complacencia,
me deshago y avanzo,
quiero encontrarme erguida
con esos segundos 
antes del sabor del beso,
quiero perennizar el momento.

Soy invencible –me digo –
No, no... Somos.

Y en el espacio intrínseco
conquistado por el azul dragón
hay una flama infinita,
es mi corazón que habla,
me susurra, galopante,
me recuerda viva.

•Rosario Vercelli Scharff•

viernes, 18 de agosto de 2017

CONFÍA



No te hablo con la fuerza,
apacible fuerza de mis infinitas voces,
hablo para recibir el eco
que rebota en tu pecho abierto,
para reconocerme 
cuando en la amnesia
mi cuerpo yace.

El seseo dormita en mi lengua,
me guardo para la fiesta
de tus lóbulos,
la urgencia de mi última prosa
no te toca más.

El verbo se conjuga
en la primera del plural
y nos enredamos 
y olvidamos el bramido aparecido 
en nuestro agridulce diálogo. 

La miel ha exfoliado mi abrigo,
esa miel de tu mirada
que enaltece mi respiración,
hoy la persigo,
necesito ver los años 
que me quedan para sonreírte
en la reverberación,
en ese encuentro dimensional.

Tu rostro ataviado de voluptuosidad,
éxodo perenne de mis besos,
ha tallado una marca indescifrable
sobre los abismo de mis hombros.

Déjate caer en mis ansias... Confía. 

•Rosario Vercelli Scharff•


miércoles, 16 de agosto de 2017

ESPIRAL

¿Qué hay más allá de la desnudez de la carne? Adentro, donde todo se ve desolado pero estremece hasta el gemido la visión de un arroyo escarlata, ramificado en infinitas direcciones, llevando un cargamento denso. Un pasado que no pasa, nos define, nos marca. Y todo está codificado, tanto así, tan tozudamente  adherido, que es imposible deshacerse de ese trozo de tiempo que reprime el presente. Desde la superficie es imposible verlo. Solo lo sabrán los ojos que se humedecen con solo contemplar un botón abrirse, ofrecer la suavidad de sus pétalos al abnegado y al ruin.
Hay miradas que prefieren las vendas, hay ángeles que sin alas vuelan y hay voces que bailan dentro de óseas oquedades. 
¿Y la vida, sin cuerpo, existe? Es  como un espiral que escapa por las ventanas y atraviesa muros para jugar y vivir mientras el ser duerme. Lo difícil es volver, querer hacerlo. Los pájaros aman sus nidos, nunca las jaulas.

•Rosario Vercelli Scharff•

domingo, 13 de agosto de 2017

ÁNGEL DE MIS INSOMNIOS



Retozan las llamas tímidas 
de mis osadías primeras,
la construcción de mi propio infierno
sutilmente ha lamido 
los días que iban apareciendo.

Crecer y limpiar 
las heridas de mis rodillas 
no eran más que obligados juegos.

Agradecida de mi presencia ignota
corría ligera de ropa,
ligera de excesivos pesares
a centímetros del suelo,
a escasas horas 
de la curva de la felicidad;
ella apuntaba a tierra sin nombre
porque aún no relacionaba
miedos y decadencia.

Los terrores conspiraron 
con la noche
y los años agregaron un ángel
que no es del cielo
a mis insomnios. 

El brío mortecino palideció
y la cuidad reemplazó a la laguna 
y a la selva,
mi acento me ruborizó
y aprendí a retroceder mi lengua.

Llegó el día de la deserción,
el mundo apuntaba con el dedo
a mi sombra,
la que guiaba mis zancadas
nombradas Libertad.

Que libre no fui de cuerpo,
las carroñeras 
me quieren llevar a prisión.

Y entre barrotes 
¡que inútiles son las alas!
yo alzo vuelo con palabras
y si me ven aquí, lejos estoy.

Hay sangre que hidrata
las costuras 
de mis deseos rotos,
nunca secos;
la vida seguirá en marcha
acarreando azules mariposas
mientras anhelo.

•Rosario Vercelli Scharff•

miércoles, 9 de agosto de 2017

NOSTALGIA



Viajo hacia el ardor de tu morada
donde no hay silencios que no conozca.

Esa brisa surcando la densidad
antes durmió en mis manos,
aún las tengo frías
y resbalan tus mejillas por mis dedos.

Te ofrezco un lugar en mi regazo;
mis uñas
ancladas a las rendijas
de mis cicatrices,
incapaces de hacer daño
añoran las partículas de tu ser.

La borrasca muere
cuando el amor arde
y deja una caricia hecha de viento.

Te someto a mi ceremonia,
a mi lluvia de pétalos 

te invoco. 

Tu imagen gira en un círculo
de sucesos memorables,
la lejanía pierde fuerza,
me vuelvo nostalgia.

Giro mi rostro 
extraviada,
no me busco. Te busco
... ahí estás. 

•Rosario Vercelli Scharff •


INMORTALES

Son los dioses despreciados los que, encaramados en su nube, nos gritan conceptos del amor desfasados,                        marchito...