miércoles, 28 de junio de 2017
VUELOS
Te pienso con el flujo
que recorre mis venas,
con las ondulaciones sacrílegas
que hacen temblar el tegumento.
Obsesión mía,
querer registrar desde mis pupilas
el espectáculo de cada movimiento
con el que acompañas tu versar.
Mi letargo es el presagio de la calma,
la inundación de mis sentidos
por constelaciones regadas
en las orillas de tu rostro.
Nos diluimos en una simbiosis
perfecta y hasta coordinamos
nuestros latidos.
El paroxismo es lo que ha parido
nuestra búsqueda y esta espera,
el disturbio de un infinito
que se place en la historia
escrita en décadas
y en alas capaces de procurarte
vuelos a través del tiempo.
•Rosario Vercelli Scharff •
domingo, 25 de junio de 2017
PUEDO TOCARTE
La tarde ha caído suave
y arrebolada sobre tus pestañas,
puedo escuchar nuestros gritos
en tu sueño, ecos de carcajadas
que procuran despertarte.
Mis labios sucumben a tus párpados,
mi pensamiento es una serpiente
persiguiendo su cola,
tengo tus ojos dibujados
en la pálida extensión de mi piel,
hurgan en mi poros
y me allanan sonrojada.
Al despertar, me buscas
mas nunca estuve ausente,
he pernoctado en los hilos tejidos
entre tu deseo consciente,
sobre la llanura de tu almohada
se revelan los pétalos
que acariciaron tus sienes.
Las sombras que atraviesan
fugazmente el techo
se atenúan al compás
de las pulsaciones
en tu bajo cuello.
La serenidad con que respiras
penetra en los rincones
y va menguando la oscuridad
hasta pigmentar de pasteles
los balbuceos con que me declamas.
Yo, a lo lejos, estoy pensándote,
estoy tan lejos que puedo tocarte
porque no es onirismo
el espacio que en mi centro ocupas,
es existencia, es tu ser palpable.
•Rosario Vercelli Scharff •
sábado, 24 de junio de 2017
ESTÁS AQUÍ
Los pétalos se amontonan
entre mis dedos,
mis manos heridas
abrazan ese tacto sedoso,
la memoria de tu aroma
quiebra mi equilibrio
y me desmorono
y se me acaba el suelo.
Es dulce perderse en un recuerdo,
inventarse un retroceso,
un sinfín de sueños repetidos,
tus pasos me han traído
la rúbrica de tu tez
las veces infinitas
y no me canso.
No creas en aves que polinizan,
ya las flores encumbran tu espalda
y sin saberlo, burlas al tiempo;
estás aquí,
aunque los demás digan
que no es cierto.
•Rosario Vercelli Scharff •
lunes, 19 de junio de 2017
IMPERTURBABLE
Imperturbable, el horizonte
duerme en el rabillo de mis ojos,
respira mi piel una especie
de agonía con sabor a ausencia.
La fuerza pesa
como una manta vieja
sobre mi entrecejo,
mas tengo manos
para invadir oscuridades
en pos de tu silueta,
de la flama que te viste.
Te observo iluminando el camino
que recorrimos de la mano,
la memoria de mi efímera muerte
y el resucitar bajo el batiente
de tu asombro alado.
La dama negra me devolvió
a tus brazos
y en el libro de mis experiencias
volví a rotular los capítulos
de nuestras décadas.
No bastan dos pedazos de tierra
para separarnos,
no basta el cielo
que incendia tus ojos
e inunda los míos.
Basta el sol que te abrasa
para derretir
mis inviernos,
el universo es una gota
cuando el amor
está hecho
de mil océanos.
•Rosario Vercelli Scharff •
jueves, 15 de junio de 2017
MADRUGADA
La luna no me basta para mis noches,
el cielo desciende sobre mis párpados
agonizantes y testarudos,
quieren cobijar tu imagen
y que mis ojos te traguen
en su oscuridad.
Mi nostalgia es un pantano
de caricatura, efervescente,
psicodélico y risueño,
fustiga mi anhelo,
me reaviva,
me introduce en una vorágine
donde se condensa tu voz
con sus requiebres y su inflexión,
con esa dulce carga muerta
que en mi pecho imprime tu acento.
Mi cabello ha crecido para tus manos,
mis lágrimas son dicha sólida
resbalando y usurpando
el sendero de tus besos.
Hay abismos en mi sangre,
oasis donde te bebo
hasta recuperar mi centro,
mi nombre, residente de tu boca.
Los espacios entre mis palabras
son pedacitos de tu rostro,
gotas de tu perfume
anexados a mi apetencia.
Le cuento tus manías
a la insomne madrugada,
no sé como explicarle,
no sé escribir poemas.
•Rosario Vercelli Scharff •
viernes, 9 de junio de 2017
ARMADURA
He resucitado muchas veces
del infierno de tus brazos,
del terrible efecto de tu ternura,
tu abrazo guerrero
desarma la armadura
de la triste valkiria
que solo aprendió a soñar.
Las puntas romas de mi estrella
hieren cinco veces la lividez de tu piel
para mancharla con mi bebida;
el borgoña calienta tu costado,
abre paso a la sentencia final,
al preludio de un afable silencio.
Tu espanto viene a morir
con mi vahído,
al abrir mis ojos buscaré
restos de indeseables latitudes
y habrán, al fin, desaparecido.
Convergerán noches y días
en ese lugar tan nuestro,
no existirán batallas perdidas
ni mañanas sin besos.
La luna me prestará
sus hilos de plata
para coser nuestras heridas,
para construir un nido
o para iluminar los recodos negros
de mi pensamiento.
•Rosario Vercelli Scharff •
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
INMORTALES
Son los dioses despreciados los que, encaramados en su nube, nos gritan conceptos del amor desfasados, marchito...





