miércoles, 4 de abril de 2018

DE REPENTE



Cada vez 
que un paso me camine
haré sendero, tierra húmeda, 
trabajo interminable.

Cada vez 
que moje a la lluvia
dos lágrimas harán fiesta,
luminarias y un péndulo,
claroscuros de mi rostro.

Cada vez 
que vocifere al trueno
la rabia será benigna
y mi sangre, liberada.

Llevo siglos de destrozos, 
prometo ser civilizada
mas del otro, la insatisfacción,  
afila mi condena. 

Ensaya un sueño el azul
entre el paladar y la lengua,
quién sabe si en la orilla 
o flotando
será mejor la espera.

Mis andares egoístas 
no perdonan páginas en blanco,
miro hacia adentro, 
hay un vacío
lamiendo detritos
de mi yo y mi canto. 

Y de repente 
                   alguien me escucha,
es el ruido
                   que me está callando.

•Rosario Vercelli Scharff •

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