jueves, 27 de julio de 2017

TIEMPO DE LUCIDEZ



Las manchas en el techo,
figuras desfiguradas, 
santidades con colmillos;
escasos minutos contienen horas
para quien no sube de las tinieblas,
para quien goza del infierno
y se place  en los juegos de la mente.

Soy quien construye caminos
en las rajaduras de las paredes,
infinitos desvíos que se desparraman
como ríos de lava atrayentes,
incandescente, mi mirada.

Nada ante mi rostro
aparece en vano,
introduzco las interrogantes
en los acalorados silencios,
responde mi consciencia turbia,
mis ojos agitados, petrificados,
carbonizados, aún captan esa luz.

Me desmorono de emoción,
me paralizo y muero para vivir
las vidas que me he inventado,
las venganzas de sueños ilusos.

La poesía es un refugio celeste,
me retiene y ata mi lengua
para desenredar luego
mis temores, la belleza,
la insatisfacción y el deseo inacabable.

Permanece el amor
en el tiempo de lucidez
y en el aroma de almendras,
de sudores invernales,
de cabalgatas hacia sueños
y promesas,
permanecen mis latidos
guiados por un eco.

•Rosario Vercelli Scharff•

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