domingo, 25 de junio de 2017
PUEDO TOCARTE
La tarde ha caído suave
y arrebolada sobre tus pestañas,
puedo escuchar nuestros gritos
en tu sueño, ecos de carcajadas
que procuran despertarte.
Mis labios sucumben a tus párpados,
mi pensamiento es una serpiente
persiguiendo su cola,
tengo tus ojos dibujados
en la pálida extensión de mi piel,
hurgan en mi poros
y me allanan sonrojada.
Al despertar, me buscas
mas nunca estuve ausente,
he pernoctado en los hilos tejidos
entre tu deseo consciente,
sobre la llanura de tu almohada
se revelan los pétalos
que acariciaron tus sienes.
Las sombras que atraviesan
fugazmente el techo
se atenúan al compás
de las pulsaciones
en tu bajo cuello.
La serenidad con que respiras
penetra en los rincones
y va menguando la oscuridad
hasta pigmentar de pasteles
los balbuceos con que me declamas.
Yo, a lo lejos, estoy pensándote,
estoy tan lejos que puedo tocarte
porque no es onirismo
el espacio que en mi centro ocupas,
es existencia, es tu ser palpable.
•Rosario Vercelli Scharff •
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INMORTALES
Son los dioses despreciados los que, encaramados en su nube, nos gritan conceptos del amor desfasados, marchito...

bello
ResponderBorrarGracias, Alberto.
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