martes, 29 de agosto de 2017
EL ZUMBIDO DEL NAVÍO
Cuando la ventana adolece
de luciérnagas, hay murciélagos
que hurgan en los pliegues de mi cuello,
el temor seduce, estremece,
licúa la sangre, insomne improperio.
Filtra el agua mortecina, salada,
abrasiva resaca en mis pupilas,
la borrasca de palabras ha regurgitado
lo que no quise decir
como un ladrido segmentado,
casi un canto, un aullido doliente,
una historia novelada
de aguas turbulentas, olas fieras.
Este mantra revolotea
mi melena enredada,
es el zumbido del navío,
las calderas traen voces inaudibles,
mi corazón juega a razonar,
solo pide que despierten
miradas que no mienten,
brazos que no esclavicen,
solo pide lo imposible.
~Rosario Vercelli Scharff ~
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INMORTALES
Son los dioses despreciados los que, encaramados en su nube, nos gritan conceptos del amor desfasados, marchito...

Sólo pide lo imposible...conquistarlo es nuestra tarea. Bellos versos, bella idea. Besos.
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